Un amor que no se cansa de bailar
No es la letra ni el argumento de un tango, pero en la historia de amor de Elvira y Félix siempre han sido tres: Ella, él y el baile.
Los acordes de las bachatas, salsas, vals, swings o pasodobles que sonaban en la clase de baile de salón, a la que Elvira se animó a inscribirse como alumna y en la que Félix colaboraba como segundo profesor, fueron la banda sonora de sus comienzos como pareja.

Desde que Elvira tomara su primera clase de baile y Félix fuera su medioprofesor han pasado ya nueve años. Un tiempo en el que su amor no ha dejado nunca de bailar.
Con abundantes dosis de dedicación y disciplina -el talento ya lo tenían- robaron tiempo al tiempo para compaginar sus respectivas vidas laborales con una imparable formación en el mundo de la danza.
Ver a esta pareja en un escenario es asistir a un espectáculo de elegancia, ritmo, química y maestría. Sin embargo, Elvira y Félix nunca han querido disfrutar solos del sosiego del baile. Con cariño y buen hacer regalan todo lo que saben a su legión alumnos. Mucho antes de que el popular programa de televisión Mira quien baila pusiera de moda el baile de salón en España, Elvira y Félix ya hacían disfrutar a gente de todas las edades en sus clases.
Los beneficios del baile son innumerables: la gente que baila es más feliz, libera tensiones, se aleja del sedentarismo y se relaciona con otras personas en un ambiente distendido. Esto lo saben Elvira y Félix, quienes en su afán por hacer disfrutar al ritmo de la música a cuantos más mejor, han creado, junto con su representante, Ana Coello, Círculo de Baile Rock & Swing.
En Círculo de Baile Rock & Swing se imparten clases y se preparan coreografías que luego son exhibidas en diferentes espectáculos. Sin embargo, no se trata de unas simples clases de danza con unos profesores y unos alumnos, sino de un círculo de amigos al que todo el que quiera puede acceder y, como sus creadores afirman, entrar en una dinámica repleta de actividades que se salen de la rutina diaria participando de la ilusión y la alegría de los bailes de salón.
Melissa M. Laguna
“Sosiegos y Desasosiegos…
de la gente que mueve el mundo”
Etiqueta en la Pista de Baile
ANTES Y DESPUES DE CADA PIEZA
- Sea sociable. Intente bailar al menos con una o dos personas distintas de con quien baile normalmente cada vez que salga a bailar.
- Está igualmente permitido tanto para una mujer como para un hombre sacar a una pareja del sexo opuesto a bailar.
- Si alguien te pide bailar es de mala educación rechazar la propuesta. Ahora bien, en caso de respuesta negativa, hazlo de una manera simpática. Un simple “No gracias” es quizás lo más adecuado. Pero recuerda, si rechazas bailar con una persona, no te levantes inmediatamente para bailar con cualquier otra, a menos que te lo haya pedido con antelación o le hayas prometido bailar. En ese caso es mejor decírselo a la persona a la cual has declinado la invitación. Si estás cansado y quieres descansar, dilo también. Podrías añadir que, posteriormente aceptarías con gusto.
- Es educado aplaudir en las presentaciones en vivo cuando termina una canción. Los músicos de las bandas tienen años de práctica y experiencia, están realmente apasionados por su música, y dejan su alma en el escenario. Por favor, muéstrenle respeto y aprecio, y alienten cuando la banda esta tocando. Mientras más aplaudimos, mejor se sienten y mejor tocan.
- Acompaña a tu pareja hasta su asiento al final del baile. Y, por supuesto, dale las gracias, aunque en tu fuero interno te estés diciendo que no la vas a volver a sacar en tu vida.
CON TU PAREJA DE BAILE
- Llevar debería definirse como “el arte de hacer disfrutar a la pareja”. En el baile de salón se debe trabajar siempre como un equipo.
- Adáptate siempre a la capacidad de tu pareja. Si baila peor que tu (o eso crees), no la obligues a realizar movimientos que la puedan hacer sentirse incómoda. Si baila mejor, no intentes lucirte: haz lo que sabes. Vale mucho más una pieza bien bailada, con sentimiento, aunque sea con pasos sencillos, que otra con grandes figuras y adornos, a destiempo, o mal realizados.
- No es educado corregir a tu pareja en la pista de baile u ofrecer lecciones a alguien en un algún lugar donde se practique baile social a menos que te lo pidan expresamente o te estén haciendo daño.
- Señoras, si su pelo es muy largo, intente controlarlo en todo momento. Latigazo de pelo engominado o mojado puedes ser muy molestos para quien lo reciba.
- No achuche demasiado a su pareja, ni de muestras ardorosas de su amor. El baile es sensual no sexual.
DURANTE EL BAILE
- En los bailes progresivos en que se circula en dirección contraria a las agujas del reloj. Si vas a pararte para realizar una figura o careces de la pericia necesaria para mantener el ritmo de circulación, acércate al centro de la pista. Caminar por la periferia presupone que vas a mantener tu velocidad y dirección de movimiento. Las figuras no siempre cuadran con cualquier ritmo. Estudia qué figuras son más acordes y no trates de hacerlas sólo porque quieres demostrar tus conocimientos.
- Si bailas un baile estacionario, no debes permanecer en un espacio demasiado amplio, es preferible bailarlo en el centro de la pista.
- Salvo que la pista esté muy vacía, nunca avances de espaldas. Tu pareja no siempre podrá ver por encima de tu hombro y aún así le puede no resultarle fácil frenarte si hay un obstáculo.
- Una nota para las figuras: La comunicación no debería de interrumpirse entre usted y su pareja mientras realizan una figura. Asegúrense de mantener su contacto visual y no mirar al suelo.
CON EL RESTO DE BAILARINES
- La pista de baile no es un escenario. Respete a los otros bailarines: recuerde que puede haber poco espacio o mucha gente bailando. Nunca utilice pasos grandes en sus básicos o figuras.
- Nunca adelantes a una pareja por su derecha, a no ser que haya espacio suficiente. Es el ángulo muerto de la visión del hombre, a quien le tapa la cabeza de su pareja, y no sabrá que estás ahí, con el riesgo que supone que se mueva o gire a la derecha y choque contigo.
- Tenga cuidado del otro en la pista. Si ve a otro bailarín que se precipita hacia su pareja, protéjale. Ten cuidado con los bailarines que se encuentran a tu alrededor. Si tropiezas con ellos, los pisas o incluso les das accidentalmente una patada, sé educado y pide disculpas. En casos más aparatosos, muestra interés de que nada grave haya ocurrido. Los chicos, que son los que llevan el mando deben proteger a su pareja, pues son ellos quienes indican el movimiento a realizar. Aunque no debe de eximirse de responsabilidad a las personas que son llevadas, también deben de cooperar.
- En ningún caso se accederá a la pista de baile, si se esta fumando o bebiendo. Dicho espacio es para aquellos que realmente desean bailar al son de la música. Desparramar líquido en la pista de baile puede resultar peligroso para la integridad de los bailarines.

